A ti que te duele el corazón.

Pocas son las cosas más dolorosas, que sentir el corazón roto de tu hermana del alma.

Cuatro años de conocerte y como es el tema recurrente, creo que vienes de otra vida a enriquecer la primera mía.

No he conocido a alguien con tanta sabiduría, amor y ganas de entregarse a manos llenas, como lo haces con tu música, con tu pintura, con tu gente y con tu mirar.

Y aunque vengas de otros tiempos a mostrarme el camino recorrido y aún no entiendas el propósito último de vivir esta vida, creo saber porque yo vine a parar en la tuya, vida.

En realidad no entiendo mucho sobre las cosas profundas de la vida, siento que esta es la primer vida que vivo, entonces no entiendo eso del Espíritu Santo, que si el loco, que si el mago, o que se te subió el muerto porque las energías andaban pesadas; mas sí tengo la certeza de haberte encontrado en esta vida, para decirte algo que ya sabes, pero vengo a recordártelo; eres mucho más que esto, que duele en las manos, en las piernas, en la mente y en el corazón; o tal vez, estoy aquí sólo para ofrecerte mi hombro, para ser compañía silenciosa o para dar voz a tus historias.

Me duele que te duela el corazón, quisiera llorar contigo para que compartamos el dolor y abatir el sufrimiento.

Quisiera regalarte mi indiferencia para que le des un mejor uso, para que cuides a tu corazón como lo haría yo.

Estoy para decirte que saltas de una vida a otra para aprender, seguir creciendo, porque tal vez a lo que vienes a esta vida es a dejarlo ir. Se que un amor así viene de tiempo atrás, aún no entiendo y me pregunto como alguien puede amar tan desmedidamente, pero aunque así sea, el dolor pasará, en esta o en otra vida; esperemos que sea en esta.

(Y si no es así, prometo en la siguiente, encontrarte y volver a cuidarte.)

Porque seguramente en otras vidas te esperan aún cosas mejores, amores que probar en nuevos besos, nuevos abrazos, en nuevas estrellas que mirar al anochecer.

Porque estás llena de lo que es la vida, agradecer los recuerdos que sólo serán eso, y seguir caminando para encontrar sueños nuevos. Porque sólo tú tienes el poder de inspirar las historias de Amores Ajenos y de quien si no es sobre ti, contar nuevas historias.

Estoy aquí para que sepas que volverás a amar, volverás a sonreír y aunque se mira lejano, volverás a ti.

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